ENTREVISTA A RONALD ANTÓN, AUTOR DEL LIBRO “LA RUTA DEL CANDIDATO – UNA GUÍA ESTRATÉGICA DE INVESTIGACIÓN Y DISEÑO PARA CANDIDATOS Y CONSULTORES”

 

Por Johnson Centeno.-

En un contexto donde las campañas electorales se han vuelto cada vez más complejas, competitivas y mediáticas, hablar de política ya no basta: hay que saber diseñarla, comunicarla y ejecutarla con precisión. En La ruta del candidato (Red Latinoamericana de Consultores Políticos. Ecuador, 2026), el estratega político y mejor amigo, Ronald Antón, propone una lectura práctica y estratégica de un proceso electoral, abordando desde la construcción del perfil del candidato hasta la segmentación del electorado, la arquitectura del mensaje, la gestión de crisis y la movilización del voto. Su libro no solo se presenta como un manual para campañas, sino también como una invitación a profesionalizar la política y a comprender que ganar una elección exige método, análisis y coherencia. En esta conversación, buscamos conocer las ideas de fondo de la obra, sus aportes más valiosos y la mirada del autor sobre los desafíos actuales de la competencia electoral.

¿Qué motivó la escritura de La ruta del candidato y qué vacío observó en la literatura sobre campañas electorales?

El motivo se debe a ciertas reflexiones que he venido formando a los largo de los 15 años de mi ejercicio en la consultoría política, sobre todo que ya muchas campañas hablan de estrategia, mensaje y encuestas, pero no hablan de cómo estructurar una campaña, sobre todo en el aspecto de optimizar los recursos humanos, técnico y logísticos, en especial el factor tiempo que si se pierde no regresa...

¿Cuál considera que es la principal apuesta conceptual del libro frente a otros textos sobre comunicación o marketing político?

Creo que el libro más allá de ser un manual, es una guía metodológica para construir una campaña electoral exitosa; así, creo que la literatura se mantiene en una prosa filosófica y técnica donde se explica hechos y casos con ciertos aportes técnico y menciones de matrices para poder gerenciar una campaña con objetivos claros.

Usted plantea que una campaña moderna debe diseñarse con rigor y no desde la improvisación. ¿Qué riesgos concretos ve en las campañas que siguen actuando por intuición?

Buena pregunta. Las campañas de hoy son híbridas e integrales, donde cada instrumento, estrategia y aspecto cuentan para diseñarse, es decir, ya no se puede improvisar con diferentes audiencias que se consideran "apolíticas"; por lo tanto, las campañas tradicionales que utilizan la tarima y la exposición mediática de última hora como pantallazo político ya no tiene efecto, ya que las redes sociales manejan distintas dinámicas sociales.

En el libro habla del “candidato como producto político”. ¿Cómo puede entenderse esa idea sin caer en una visión excesivamente mercantil de la política?

El candidato como producto político determina un paso importante para examinar minuciosamente desde un FODA, a fin de armar un producto que tenga credibilidad, es decir, legitimar su imagen desde el perfil verdadero, con la intención de erradicar los egos políticos como errores que los candidatos cometen en tratar de convencer que son líderes innatos; en conclusión, el liderazgo debe formarse desde su perfil, y no fabricar apariencias, porque hoy en día las en las redes está toda la información y un candidato que invente, en el internet será el filtro de la verdad o la mentira.

¿Por qué considera tan importante que un candidato se someta primero a un diagnóstico interno antes de salir al terreno electoral?

El diagnóstico es como el mapa para trazar rutas y objetivos, el diagnóstico para el candidato ayudar a moldear su mensaje, su comunicación no verbal, el concepto de campaña. Con el diagnóstico podremos tener información que ayude a aterrizar la campaña con las realidades sociales y así ganar credibilidad con los votantes.

Uno de los ejes del libro es el análisis del contexto electoral. ¿Qué variables del territorio suelen ser más ignoradas por los equipos de campaña y terminan siendo decisivas?

Creo que hay 2 variables importantes: la primera es desconocer el terreno (geográfica, cultural y políticamente) donde se va a trabajar; y, el segundo, es no capacitarse para optimizar recursos de tiempo. Muchos equipos de campaña van a territorio improvisando y eso les genera un desgaste de tiempo y recursos sin objetivos claros.

¿Qué papel cumple la investigación de mercados políticos en una campaña bien estructurada?

La investigación de mercado político es determinante ya que las audiencias electorales en la actualidad son muy diversas desde el contexto sociopolítico; por ejemplo: los jóvenes tienen varias tendencias en temas de: animalismo, ecologismo, y otras tendencias culturales que se relacionan. Y en ciertos casos es necesario en entornos locales el estudio etnográfico, por ejemplo, tomando en cuenta que la juventud de Trujillo no piensa igual a la juventud de Piura, por sus diferentes entornos y necesidades. Por lo tanto, la diversidad es elemental estudiarlo sobre todo en campañas regionales.

El libro insiste mucho en la segmentación y la targetización. ¿Por qué cree que todavía hay campañas que insisten en hablarle a todo el mundo con el mismo mensaje?

La segmentación es elemental para identificar nichos grandes y pequeños, sobre todo en la influencia que pueden generar en el tema mediático; es más, en los actuales momentos se habla de la hipersegmentación en los estudios digitales, por lo tanto en el territorio se debe estar a la par para un mejor diagnóstico.

¿Cómo se construye un concepto político fuerte y qué diferencia a un concepto ganador de un simple eslogan?

El concepto político debe ser el resultado de una apuesta diaria que se genere en una campaña, el eslogan debe ser la frase que sostenga una campaña de forma práctica sin contradicciones.

Usted dedica espacio a temas como war room, gestión de crisis y defensa del voto. ¿Por qué es clave que una campaña piense en la etapa final desde el inicio?

El war room (cuarto de guerra) es esencial para monitorear la campaña y erradicar posibles riesgos y crisis del candidato; el war room es un búnker permanente desde el primer hasta el final del día de elecciones, es parte medular en una campaña donde se piensa solo en la campaña.

¿Qué errores cometen con más frecuencia los candidatos al construir su mensaje electoral?

El principal error de los candidatos en querer generar un mensaje de ataque a los demás contrincantes políticos, cuando el mensaje es convencer al electorado como la mejor opción en una narrativa que genere emoción y credibilidad positiva en favor al voto.

Desde su experiencia, ¿qué partes del libro cree que resultan más útiles para candidatos, y cuáles pueden ser más valiosas para consultores o equipos técnicos?

Creo que todos los capítulos del libro son importantes para construir una buena campaña, que si está desglosado en varios capítulos que coinciden y se vincular, por ejemplo: un candidato que quiere mejorar su mensaje, encontrará capítulos donde hable del media training como manejo de medios Pero es importante, para complementarlo saber de oratoria y storytelling, adicional a la vocería y narrativa, la arquitectura de mensaje y hasta en comprender el debate, es decir, todos los capítulos del libro están concatentados en una estructura muy desglosada y detallada.

Finalmente, si tuviera que resumir en una sola idea la lección principal del libro para un lector no especializado, ¿cuál sería?

Se resume en diseñar una campaña de forma integral.




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