EL PAPA VS. LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Por Johnson Centeno.-
Vaya que esta primera entrega doctrinal del Papa León XIV, “Magnífica Humanitas”, presentada el día de ayer lunes 25 en el Vaticano, ha puesto la pica en Flandes en un territorio global amenazado por los usos y abusos de la tecnología, nuevos escenarios de conflicto y un paulatino sometimiento a la dictadura de los algoritmos, con todo lo que ello implica en las relaciones humanas, la concentración de la riqueza en los ahijados de Silicon Valley (muchos de ellos rozando apenas los 40 años), el transhumanismo y la expansión de los populismos de extrema derecha, encarnada en el actual presidente norteamericano, su paisano, Trump.
La encíclica, la primera del también papa peruano a poco más de un año que se sentó en la Santa Sede, constituye, además del aporte filosófico sobre temas fundamentales de nuestro tiempo, un nuevo episodio en las tensas relaciones con el hombrecito naranja, a quien ya había criticado antes por sus políticas de inmigración, su intervención en Venezuela y, especialmente, por su ataque a Irán. El mensaje entre líneas es: este Papa no se anda con vainas.
No deja de sorprender, además, que este importante documento teológico (formalmente dirigido a los obispos, pero por la fuerza de la costumbre, asumido como guía espiritual de la comunidad católica), se haya divulgado como una secuencia contemporánea del predecesor de Robert Prevost, el Papa León XIII, autor de la encíclica Rerum Novarum (1891), considerado uno de los textos fundacionales de la doctrina social moderna de la Iglesia, donde reflexiona sobre los desequilibrios durante la Revolución Industrial, y sus implicancias en la explotación laboral y la concentración de la riqueza en desmedro de la dignidad humana.
De modo que después de ciento treinta y cinco años, un ensotanado papal vuelve por sus fueros, lanzando un llamamiento universal: “desarmar la IA”, que ha empezado a retumbar como un nuevo mandamiento en los centros avanzados de inteligencia artificial y en el propio Wall Street, acompañado de uno de sus primeros discípulos tecnológicos, Cristopher Olah, ateo y confundador de Anthropic, que ha hecho buenas migas con Prevost en la discusión en torno a las limitaciones éticas en la era digital y la prevalencia de la dignidad de los hombres y el bien común, lo cual seguramente ha caído como agua bendita en los escarceos herejes, cada vez con mayor notoriedad, engendradas en las mentes de Elon Musk, Peter Thiel, Yuval Harari y diversos gurús del poshumanismo.
Así, en poco más de cien páginas, León XIV ha iniciado la revisión de una serie de temas vinculados a la inteligencia artificial, demandando una lucha franca contra su dominio, denunciando la “deshumanización” y el concepto de “guerra justa” como circuitos centrales de la discusión, sin descuidar los ánimos de control social, desempleo masivo y los privilegios de sus actuales financistas. El Papa advierte, que los riesgos de un “nuevo colonialismo” de datos, puede degenerar en la concentración del poder en manos de unos pocos y profundizar las brechas sociales. En uno de los fragmentos más citados de este documento, el Papa advierte que esas élites pueden utilizar su posición para moldear patrones de información y consumo, influir procesos democráticos y dirigir dinámicas económicas para su propia ventaja.
"La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos", expresó León XIV.


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