La economía gana con el fútbol: una victoria significaría mayor optimismo
Por Sergio Solis.-
El fútbol genera pasiones no sólo deportivas, sino también económicas. Los buenos resultados de un equipo pueden transformar el sentimiento de triunfo de sus seguidores en un mayor optimismo y crecimiento económico. Con el Perú cercano a una posible clasificación al mundial, cabe analizar qué implicancias podría haber si esto finalmente sucede. Las empresas tienen aquí oportunidades para afilar sus estrategias para aprovechar el impacto. Los casos de Alemania y Brasil así lo demuestran.
EL RESULTADO MANDA
El optimismo es causado por los resultados positivos que obtienen las selecciones de fútbol. Éste puede ser incluso mayor si el resultado es inesperado.
Las expectativas de las personas respecto a su situación financiera personal y al de la economía de sus países pueden cambiar si los resultados deportivos de su país son muy positivos, según una investigación del economista alemán Thomas Dohmen de la Universidad de Bonn, en Alemania. Dohmen realizó un estudio antes del mundial de fútbol del 2006. El mes previo al inicio del torneo encuestó a 400 personas sobre sus percepciones respecto a su situación económica personal actual y futura, y también las del país. Luego hizo el mismo ejercicio cuatro veces más tras los octavos de final, cuartos de final, semifinal y el partido por el tercer lugar (que jugó Alemania tras perder en la ronda anterior frente a Italia).
Los resultados mostraron que la percepción de la gente fue cambiando a medida que la selección de fútbol avanzaba en el torneo. Así, si al inicio el 15% creyó que la situación económica en Alemania estaba bien, este porcentaje se duplicó luego de la semifinal. Un resultado similar se observó en la pregunta sobre su situación personal. Es decir, la algarabía que provocaron los buenos resultados a nivel futbolístico se tradujo en un mayor optimismo económico de los ciudadanos. A mayo del 2006, la economía alemana crecía a 1.3%, y cerró ese año con un crecimiento de 3.7% impulsada por el consumo privado.
Un similar resultado se observa en los países de América Latina. Ello sucede especialmente en los dos de mayor calidad futbolística: Brasil y Argentina. En el caso de los argentinos, durante los meses de abril a agosto en un año de mundial, la confianza del consumir suele alcanzar máximos del año, impulsada por el optimismo de los aficionados. Ese sentimiento se traduce en, por ejemplo, un incremento en la demanda de electrodomésticos para ver los partidos. El gasto argentino puede alcanzar los US$4,000 millones hasta junio en un año de mundial, según Euromonitor International. Sin embargo, a medida que los resultados no acompañen al equipo, como en los mundiales del 2006 y 2010, el optimismo se reduce a partir de agosto, y enfría las ventas de televisores.
Un similar comportamiento se observa en el caso brasileño. En el 2014, la confianza del consumidor comenzó a mostrar una tendencia a la baja afectada por la ralentización económica del país de ese año. Sin embargo, la demanda interna brasileña consiguió tener un respiro entre febrero y julio del mismo año por la realización del mundial de fútbol en su país. El optimismo entre los aficionados alcanzó altos niveles en esos meses porque el equipo ganó todos sus partidos previos al torneo —lo que incrementó las probabilidades de que pueda ganarlo—, e incluso tuvo una primera etapa del mundial muy positiva. Sin embargo, la derrota por goleada frente a Alemania en las semifinales marcó un hito en la historia del fútbo brasileño y uno curioso para su economía. Desde el mes siguiente (agosto del 2014) hasta junio del 2016, la confianza del consumidor en Brasil no volvió a subir, afectada por la desaceleración económica.
COMERCIO GANADOR
Si el Perú alcanza obtener un cupo en el mundial de Rusia, las empresas del sector comercio serán las más beneficiadas. Las campañas de venta de electrodomésticos en época de mundial en América Latina pueden cambiar fuertemente si el país clasifica o no.
Argentina lo sugiere. El gasto argentino en electrodomésticos en temporada de mundial puede alcanzar los 4 millones de televisores. Si es que Argentina no clasifica al mundial, la industria podría estancarse. “En los últimos dos años crecimos 15%. Si la selección no llega al mundial, el mercado no crecerá más de eso el próximo año”, reconoció la empresa de electrodomésticos Garbarino a El Cronista de Argentina. Sin mundial, el mercado vendería 2.7 millones de televisores.
El sector turismo también se vería impulsado si el país llega al mundial. En Argentina, por ejemplo, se espera que 60,000 aficionados viajen a Rusia el próximo año. Si la selección argentina no llega al mundial, esta cantidad podría reducirse a la mitad, estimó la agencia Turismocity a La Nación.



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