ELIDIO Y CIUDAD GÓTICA
Por Johnson Centeno
Tras su pase al retiro, el coronel PNP Elidio Espinoza Quispe ha encontrado una nueva ocupación para mantenerse en vigencia, con evidente interés de postularse a algo: alzar la bandera de la lucha contra la delincuencia, y agitar la aldea para seguir captando ingenuos que algún día voten por él.
La resolución que lo aleja de la vida policial –hay que decirlo- está conforme a ley, al margen de cualquier maniobra de renovación de cuadros. Ergo, insistir en una “reposición del cargo” es buscarle cinco pies al gato: La administración no puede andar retrocediendo por cuestiones subjetivas, pues entraría en un espiral de titubeos y contradicciones. La pica en Flandes la ha puesto cuando ha cuestionado –acaso por primera vez en sus 34 años de servicio- a la misma institución policial que juró honrar y defender. “El nivel de corrupción policial es muy alto en Trujillo. El Comando conoce esto, por eso debe cambiar a unos 200 efectivos; y el 98 por ciento de oficiales deben ser retirados porque la sociedad los señala. Todos saben que, en vez de trabajar para ellos, trabajan para quienes delinquen. Pero hay joyas que aún quedan. Investiguen ustedes”, dijo como una quinceañera despechada.
Si Elidio tuvo el coraje de enfrentarse a ranqueados personajes del hampa el 2007, pudo hacerlo con los uniformados que colaboran con ellos en sus delitos, que no tienen otro nombre que “cómplices” y que —por propia afirmación— continuarían dentro de la institución policial “luchando contra los malos”, misma ciudad Gótica.
La coyuntura ha puesto a Elidio ante los reflectores ciudadanos, tribuna que podría aprovechar para ilustrar a las autoridades el camino a seguir si se quiere lavar la cara a la policía. Si hiciera esto se gana nuestro respeto. Por lo menos un par de ideas fuerza que refresquen la burocracia uniformada, el INPE, Ministerio Público, el Poder Judicial. Pero él quiere su cargo de vuelta. Prefiere dar de comer a los medios, y convertirse en el nuevo “Ciro Castillo padre”, con el viejo cuento de la victimización. Aprendes rápido, Elidio. ¿Qué sigue? ¿Un libro autobiográfico?, ¿un bailecito con Gisela?, ¿una foto con Gastón?
La trayectoria de este coronel da para todos los gustos, especialmente a partir de su incriminación en los llamados “escuadrones de la muerte”, de los que hasta ahora ha salido librado. Antes de eso su hoja de vida no registra nada extraordinario, aunque como van las cosas en este país parece que terminaremos premiando a todo aquél que cumple con su trabajo, como si fuera una exigencia fantástica.
El paro regional de esta semana ha dejado pérdidas por 5 millones. El único que parece haber ganado es él. Nada ha cambiado al siguiente día de las marchas. La delincuencia y la pobreza siguen ganando terreno ante la pasividad de un alcalde que raya con la estupidez, más preocupado en dárselas de ‘presidenciable’ y en el manejo de sus empresas.
Los manifestantes planean nuevas revueltas esta vez de manera “sorpresiva” y por un mínimo de 48 horas, incluyendo miles de ronderos armados de lanzas y municiones. “Ya tuvimos comunicaciones previas (con los gremios de transporte). Es muy probable que en los siguientes días esté todo arreglado y convoquemos a unos 10 mil ronderos para que apoyen en Trujillo. Declaramos la guerra a todas las mafias y bandas criminales y vamos a luchar hasta quemar el último cartucho para que repongan a Elidio Espinoza”, ha declaro el jefe de las rondas, como si Trujillo fuera un pueblito de Otuzco, metiendo sus narices más allá de lo que les permite la ley.
Elidio dice que son expresiones de cariño hacia su persona y que no participa de las marchas, pues prefiere descansar en su domicilio.
¿No quiere que también le llevemos canchita?



Comentarios
El coronel PNP Elidio Espinoza Quispe, quien afronta un proceso judicial por presuntamente haber asesinado extrajudicialmente a supuestos delincuentes en un operativo policial en el 2007, fue elegido por los oyentes de RPP Noticias, como el “Personaje Nuestra Tierra 2011” en la región La Libertad.
Espinoza Quispe agradeció esta condecoración, que según dijo, demuestra el aprecio que tiene la población por la Policía Nacional.
La entrega del reconocimiento como “Personaje Nuestra Tierra 2011” la realizó el reconocido periodista de RPP Noticias, José María Salcedo, ante una gran cantidad de asistentes en el distrito de Moche, provincia de Trujillo (La Libertad), quienes en todo momento corearon el nombre del oficial. JENNY .F T. TRUJILLO DEL PERU
¡Pobre de aquel policía que, al perseguir a estos angelitos, dispare y mate o hiera a alguno de ellos! ¡Juicio y condena eterna para el malnacido policía!
¿Tenían derechos humanos los cinco asesinados? Parece que no. Nadie mueve un dedo por ellos. Ni siquiera para exigir al estado más presupuesto policial, más medidas de seguridad, más equipamiento y preparación, con lo que esta clase de episodios tal vez serían más improbables.
Pero no. Esos tres "sujetos" y esa mujer embarazada y ese adolescente son prescindibles. Nada como un delincuente avezado, flor y nata de la humanidad con plenos derechos reconocidos y protegidos internacionalmente. (Y si los capturan y los encarcelan, ¿acaso el sistema carcelario peruano garantiza la "reintegración"? ¡No sean hipócritas!)
Entonces no nos sorprenda que algunos policías en algún momento, pues sí son gente aunque algunos no lo crean. decidan devolver muerte por muerte y quitarles clientes a los abogados y jueces defensores de hampones.
¿Y saben qué? Para mí la respuesta austiciadora de los policías no es un signo de barbarie. Sí lo es el que unos cuandos forajidos entren en una comisaría y maten a mansalva. Lo primero sería un mecanismo de defensa legítimo.
Y váyanse al carajo con leguleyadas y "dignísimos" entendimientos del hecho jurídico. El día que les metan un cañón de revólver por el culo y violen a sus mujeres e hijas delante de ustedes, sigan gritando ¡ay, policías malos, fo!
Algo más, sobre la hipocresía, especialmente la de los oenegeros derechohumanitarios. Ni la vida ni los derechos de nadie les interesan realmente. De lo contrario presionarían eficientemente para que el estado responda y haga de las cárceles verdaderos centros de rehabilitación (hasta donde sea posible), velarían por condenas realmente disuasivas -años de reclusión más trabajos en pro de la infraestructura nacional- y exigirían medidas reales para proteger a ciudadanos y policías. Pero no. En el fondo estos malnacidos quieren más anomia bajo el disfraz de un "buenismo" imbécil, y lo que buscan es la desestabilización del país. Bien que salta a la vista la repugnante estrategia marxista. No me lo imaginaba de ustedes. Qué pena.
Pedro Diez Canseco M.
Y situaciones límite requieren soluciones límite. No veo ninguna solución real en aplicación, pues es de idiotas creer que la delincuencia agudizada se arregla sólo con balas. Pero es más idiota creer que se arregla sin balas. Lo que hay son respuestas extremas, aquí y allá.
Y esto va para peor. Pero los marxientos estarán felices: más anomia, más hampa y narcotráfico, más descontento de la gente, más "condiciones objetivas" para la revolución y para que unos cuantos sátrapas hipocritones se hagan con todo el poder, para desengaño y dolor de la masa de pánfilos que los seguirán.
Vayan a engañar a sus abuelitas.
Pedro.
P.D. Qué. ¿Ya les caí mal? No se preocupen. Desde mañana me dedico a atracar arma en mano y mato a unos diez o doce. Así me tendrán respeto de nuevo, me hospedarán en algún hotel ad hoc (léase penal) y cuando salga, más pronto que tarde gracias a la filia que me tendrán esos abogadazos progres, seguiré delinquiendo y haciéndome pataza de magistrados y tombos. ¡Hijos de puta!
P.