ME VOY DE TRUJILLO
Después de una decisión violenta, salí raudo a comprar mi pasaje y con las justas me embarqué el martes, llegué bien, y por supuesto les quiero contar mis experiencias gracias a la fineza de este blog.
Los tres días acepté la venida de mi amigo el palmista Julio Díaz Falconí, enemigo de la mitad de los intelectuales trujillanos. Aunque lo niegue muchos se sienten humillados, por las palabras de trilenguetas que emite su numen.
No los voy a nombrar, aunque yo estoy en esa lista de los rajados. En buena hora. Discutimos algo sobre Palma y me encargó que recupere 30 cartas que tiene un diplomático en Torre Tagle, que con seguridad al solicitarlas me las daría.
Él, el Palmista, tiene 30 más, pero no se las da a su amigo REA para que se las publique porque es un copista, como muchos en Trujillo, y derrepente no saca su nombre. Yo le he dicho que es muy dificil que vaya a Torre Tagle y solicite por vía regular 30 cartas de Palma, que con toda seguridad las va a publicar.
El egoísmo es una de las cartas que los escritores tienen en claro: no le dan a nadie lo que tienen como un tesoro, solo la muerte se los arrancará, o una pila de dólares americanos, con lo que puedes vender los manuscritos del Archivo Regional a la mejor gringa que te pague.
Me obsequió cuatro libros para mis directores, y descubrí que el Director de la BN es un gran escritor de Santa Rosa Limensis. El libro es toda una revelación y lo leí en dos dias porque quería llevarle los obsequios que le envía "el Palmista", que son un tesoro. El benevolente Director me inquirió: Cómo, le gustó mi libro?, y le dije !!Magnifico!!!, conversamos sobre él, y me volvió a insistir.
Los tres días acepté la venida de mi amigo el palmista Julio Díaz Falconí, enemigo de la mitad de los intelectuales trujillanos. Aunque lo niegue muchos se sienten humillados, por las palabras de trilenguetas que emite su numen.
No los voy a nombrar, aunque yo estoy en esa lista de los rajados. En buena hora. Discutimos algo sobre Palma y me encargó que recupere 30 cartas que tiene un diplomático en Torre Tagle, que con seguridad al solicitarlas me las daría.
Él, el Palmista, tiene 30 más, pero no se las da a su amigo REA para que se las publique porque es un copista, como muchos en Trujillo, y derrepente no saca su nombre. Yo le he dicho que es muy dificil que vaya a Torre Tagle y solicite por vía regular 30 cartas de Palma, que con toda seguridad las va a publicar.
El egoísmo es una de las cartas que los escritores tienen en claro: no le dan a nadie lo que tienen como un tesoro, solo la muerte se los arrancará, o una pila de dólares americanos, con lo que puedes vender los manuscritos del Archivo Regional a la mejor gringa que te pague.
Me obsequió cuatro libros para mis directores, y descubrí que el Director de la BN es un gran escritor de Santa Rosa Limensis. El libro es toda una revelación y lo leí en dos dias porque quería llevarle los obsequios que le envía "el Palmista", que son un tesoro. El benevolente Director me inquirió: Cómo, le gustó mi libro?, y le dije !!Magnifico!!!, conversamos sobre él, y me volvió a insistir.
Al regreso, después de pasar unos días con muy pocos amigos, dejé libre el depa a la señora Martita y los camioneros ya deben de haber llevado la carga a mi mansión de los pelagatos.
Al regreso, el bus relleno, y ningún pasaje, hasta la próxima semana.
Venían junto a mí unas damas encarameladas, con rumbo a la tierra de Fidel Castro. Muy atentas y conversadoras. Iban a bailar marinera. Yo creí que viajaban para ver a Fidel, pero después me informaron que era un grupo de damas y caballeros trujillanos, no afiliados a ningun club de marinera, y que iban libremente a encontrarse con otros personajes en La Habana.
Me pareció raro, pero no quise averiguar más. Ya estabamos a 4 horas de viaje, por Huarmey, cuando la dama que estaba a mi lado, pegó un grito de padre y señor mío y no dijo SOGTULAKK, sino MI PASAPORTE y se echó a buscar en la cartera, en la que cosa inusual...no llevaba nada, más que su lápiz de rouge, un pinza y una lima para uñas, dos rollos de propiedad horizontal y una caja de condones, marca nacional.
Yo que me metí de cabeza a mirar su cartera, solo para ayudarla, salí despavorido. Las damas de la fila (dos) una gorda y una flaca. Pegaron el grito...: !No puede ser! Ella salió del asiento llevándose en curso el cinturon de seguridad, que dicho sea de paso me ajustó la cintura y casi me hace vomitar.
Regresó como en un resorte y me dijo: disculpa. No se lo concedí porque me dejó sin habla. Se fue a buscar a la guía general del viaje. No había solución. Solo le quedaba llegar a Lima y regresarse a Trujillo, porque a Cuba no viajaría.
Todos nos consternamos. Llame a su casa, le dijimos en coro. No, no está mi hija está en Piura... con su hijo que la ha ido a despedir, no que voy a molestarlo.... De pronto los dos de atrás gritaron:
- ¡Nuestro pasaporte!, tambien se habían olvidado.
Llamaron a su casa, se comunicaron con su hija... le dijo aquí estan, y el señor le ordenó que tome un avión y llegue a Lima, porque mañana a las 5 a.m. viajarían a Cuba.
El hijo de mi vecina buscaba en los archivos. Volvió a llamar, !busca en mis carteras!. No hay, mamá. En mi ropero, arriba a la mano derecha, en el fondo, hay una llavecita, abre mi cómoda y busca. Cortó el celu y nada... siguio buscando... Bueno, por algo será decía mi vecina.
Se acercó la guia del viaje y le preguntó “¿Apareció...?”. No, nada. Pero en Julio hay otro tour, allí me iré... y su pareja de baile que también estaba en la misma dificultad... no le importaba dejarlo. Que baile con otra gorda, pensó.
En su maleta estará? No, no he puesto nada en mi maleta. pero mejor a la hora que llegue a Lima, saque su maleta y quiza...alli, usted sabe...así es el destino... Al rato llamó el hijo, que lo había encontrado en un sobre de manila. El hijo se comunicó con la hija de los otros perdedores de pasaportes y le entregó y supongo, que al otro día viajarian, porque el avión llegaría primero que nosotros a Lima. La tecnología es inigualable. Pierdes un pasaporte, lo encuentras y en un avión lo llevan y llega antes que nosotros y vuelve a reinar la felicidad.
La carretera nueva ya no pasa por Huacho, ni por Pativilca. Ahora pasa por las viejas chacras, en un camino paralelo a la antigua y angosta carretera.
El bus pasaba por todos los pueblos a partir de Huarmey hasta Lima, hoy no. Ahora pasa por el campo en medio de las chacras. Todos los negocios quebraron. Además la carretera era de una sola pista, con todo el pueblo que caminaba por las pistas, dificultando el tránsito.
Los camiones, los taxis, las combies y los taxis-cholos demoraban el tránsito, que hoy es fluido. Y con semáforos "inteligentes" que te contabilizan el tiempo para el pase y el pare, mediante números en verde, apenas se pone rojo ya no pasas, sino los buses te chancan como a piedra.
Pasamos por el trágico Pasamayo, que es un serpentín de carretera !peligrosísima!, donde todos los días se caían los buses 200 metros hasta el mar, y producían la muerte a cantidades de gente que viajaba. Las pistas eran angostas, y la arena y la neblina contribuian a la muerte. Hoy han ampliado la pista a una doble pista y tienen mecanismo para evitar los accidentes. Han contruído en lo alto de los cerros, la "variante del serpentín." Tienes que pagar más, pero viajas seguro.
Hace muchos años por alli pasaba el tren. Recuerdo que mi madre me contaba que en el 1900 se venían de Huacho en tren. Por años esperaban que parta y que llegue el tren, siempre buscando noticias. Hasta que prohibieron los trenes y los accidentes y las muertes tiñeron de sangre la arena de Pasamayo. Hoy los buses pasan a toda velocidad, haciendo 15 minutos de un punto a otro.
La nueva pista tiene manchas de obreros que la mantienen. Y viajar por la Panamericana es el paso obligado de todos los peruanos. Antes viajar era un placer. Recuerdo que mi madre me contaba... me ponían mi mejor ropa y un gran listón de seda blanca en la cabeza, mi padre de terno, mi abuela muy elegante a la moda con sombrero, para esperar a sus hijos que ya vivian en Lima.
Y mi mama se vino en tren a trabajar en la Empresas Eléctricas Asociadas. Allí ella era la Representante de las mujeres trabajadoras. Las mujeres no trabajaban . Leían periódicos y criaban a los hijos. Lavaban, planchaban la ropa, remendaban las medias y cocinaban...Todo el día.
Los maridos no dejaban que las esposas trabajaran, porque decian que las mujeres se corrompen con otros hombres y de pronto se pueden enamorar y se largan de la casa... abandonándolos.
La mujer debe estar en casa, decian los corruptos limeños, cuando ellos les sacaban "la vuelta" a todas las esposas y tenían hijos regados por todo el distrito. Allí ella era muy hermosa, muy elegante y atendia en la oficina. Allí conoció al Comandante Mariátegui que fue a pagar un recibo de luz, y a renglón seguido, le compró una casa a mi mamá y le hizo 4 hijos al hilo.
Llegué de noche a Lima, No estaba mi familia, asi que aproveche para pegarme una ducha, y descansar hasta mañana.
Mi equipaje compuesto de 13 piezas, entre un sofa cama, ropero, libros, ropa, mesas, sillas. Lo peor es que no sé, en donde las voy a poner, porque una sala-comedor-dormitorio entrará en un solo dormitorio. Estoy apenado porque regalé como siempre muebles y mi computadora.
Y también estoy apenado porque dejé a muy buenos amigos y a muchos enemigos. Los amigos me extrañarán y los enemigos dirán me libre de este imbécil... pero a mí me tiene sin importarme NADA.
Dejé también mis macetas con plantas en desarrollo, por segunda vez. Ahora sí creo que ya no regresaré a vivir a Trujillo, porque ya me siento cansado y quiero pasar mis últimos años con mi familia.
Este sábado mi hermano Leandro, ha organziado una misa para 32 deudos de la familia. Empezando por mis abuelos maternos, sus hijos, esposas, sobrinos y nietos que dejaron este mundo, con tal motivo, el sábado nos reuniresmos 5 o 6 familias que se unieron con la de nosotros y que los que viven, consumiran una cena apetitosa preparada por nostros. Lodoiska y Rosa prepararán el arroz con pato.
Leandro hará los frejoles y adornaré una ensalada tropical. Me estoy encontrando con mis amigos tan viejos como yo, pero llenos de ilusiones y de recuerdos. Y estoy trabajando en mi alma mater, la Biblioteca Nacional, por un tiempo corto.
Dos dias he estado tomando y deleitándome con documentos incunables, del siglo 16, peruanos que están en la bóveda de la Biblioteca, y que contienen una serie de libros, folletos, bandos que cada uno cuesta 100 mil dólares.
Hoy encontramos dos interesantes, Uno que prohibe el uso de la chicha de jora de maiz entre la población indígena. Imaginense en el siglo 16 prohobirle a los nativos que tomen la chicha que fue una bebida sagrada y ancestral.
Y otra crónica editada por Del Canto, que cuenta que una sierva profesa con 12 años de permanencia, se puso a cargar unos sacos de trigo junto con otras profesoras, y sientió que algo se le rompió de la piel, y se le descolgó su sexo. Fue un escándalo, porque al gritar como si estuvira pariendo, las otras monjas la desvistieron y se dieron una agradable sorpresa masculina.
Le contaron a la superiora, que siempre está atenta con estos acontecimientos y después de pensarlo mucho... llamó a su padre, quien se sientio muy contento por tener un hijo varón, y un heredero, porque esa supuesta hija era la única, por eso la internó en un monasterio.
Esto sucedió en 1674 en lima limón. En fin, por ahora los dejo, pero espero volver pronto con una sabrosa crónica, o contarles nuevos hallazgos de mi apasionante trabajo.
Muchos abrazos y besos a mis amigos y enemigos de Trujillo…
Al regreso, el bus relleno, y ningún pasaje, hasta la próxima semana.
Venían junto a mí unas damas encarameladas, con rumbo a la tierra de Fidel Castro. Muy atentas y conversadoras. Iban a bailar marinera. Yo creí que viajaban para ver a Fidel, pero después me informaron que era un grupo de damas y caballeros trujillanos, no afiliados a ningun club de marinera, y que iban libremente a encontrarse con otros personajes en La Habana.
Me pareció raro, pero no quise averiguar más. Ya estabamos a 4 horas de viaje, por Huarmey, cuando la dama que estaba a mi lado, pegó un grito de padre y señor mío y no dijo SOGTULAKK, sino MI PASAPORTE y se echó a buscar en la cartera, en la que cosa inusual...no llevaba nada, más que su lápiz de rouge, un pinza y una lima para uñas, dos rollos de propiedad horizontal y una caja de condones, marca nacional.
Yo que me metí de cabeza a mirar su cartera, solo para ayudarla, salí despavorido. Las damas de la fila (dos) una gorda y una flaca. Pegaron el grito...: !No puede ser! Ella salió del asiento llevándose en curso el cinturon de seguridad, que dicho sea de paso me ajustó la cintura y casi me hace vomitar.
Regresó como en un resorte y me dijo: disculpa. No se lo concedí porque me dejó sin habla. Se fue a buscar a la guía general del viaje. No había solución. Solo le quedaba llegar a Lima y regresarse a Trujillo, porque a Cuba no viajaría.
Todos nos consternamos. Llame a su casa, le dijimos en coro. No, no está mi hija está en Piura... con su hijo que la ha ido a despedir, no que voy a molestarlo.... De pronto los dos de atrás gritaron:
- ¡Nuestro pasaporte!, tambien se habían olvidado.
Llamaron a su casa, se comunicaron con su hija... le dijo aquí estan, y el señor le ordenó que tome un avión y llegue a Lima, porque mañana a las 5 a.m. viajarían a Cuba.
El hijo de mi vecina buscaba en los archivos. Volvió a llamar, !busca en mis carteras!. No hay, mamá. En mi ropero, arriba a la mano derecha, en el fondo, hay una llavecita, abre mi cómoda y busca. Cortó el celu y nada... siguio buscando... Bueno, por algo será decía mi vecina.
Se acercó la guia del viaje y le preguntó “¿Apareció...?”. No, nada. Pero en Julio hay otro tour, allí me iré... y su pareja de baile que también estaba en la misma dificultad... no le importaba dejarlo. Que baile con otra gorda, pensó.
En su maleta estará? No, no he puesto nada en mi maleta. pero mejor a la hora que llegue a Lima, saque su maleta y quiza...alli, usted sabe...así es el destino... Al rato llamó el hijo, que lo había encontrado en un sobre de manila. El hijo se comunicó con la hija de los otros perdedores de pasaportes y le entregó y supongo, que al otro día viajarian, porque el avión llegaría primero que nosotros a Lima. La tecnología es inigualable. Pierdes un pasaporte, lo encuentras y en un avión lo llevan y llega antes que nosotros y vuelve a reinar la felicidad.
La carretera nueva ya no pasa por Huacho, ni por Pativilca. Ahora pasa por las viejas chacras, en un camino paralelo a la antigua y angosta carretera.
El bus pasaba por todos los pueblos a partir de Huarmey hasta Lima, hoy no. Ahora pasa por el campo en medio de las chacras. Todos los negocios quebraron. Además la carretera era de una sola pista, con todo el pueblo que caminaba por las pistas, dificultando el tránsito.
Los camiones, los taxis, las combies y los taxis-cholos demoraban el tránsito, que hoy es fluido. Y con semáforos "inteligentes" que te contabilizan el tiempo para el pase y el pare, mediante números en verde, apenas se pone rojo ya no pasas, sino los buses te chancan como a piedra.
Pasamos por el trágico Pasamayo, que es un serpentín de carretera !peligrosísima!, donde todos los días se caían los buses 200 metros hasta el mar, y producían la muerte a cantidades de gente que viajaba. Las pistas eran angostas, y la arena y la neblina contribuian a la muerte. Hoy han ampliado la pista a una doble pista y tienen mecanismo para evitar los accidentes. Han contruído en lo alto de los cerros, la "variante del serpentín." Tienes que pagar más, pero viajas seguro.
Hace muchos años por alli pasaba el tren. Recuerdo que mi madre me contaba que en el 1900 se venían de Huacho en tren. Por años esperaban que parta y que llegue el tren, siempre buscando noticias. Hasta que prohibieron los trenes y los accidentes y las muertes tiñeron de sangre la arena de Pasamayo. Hoy los buses pasan a toda velocidad, haciendo 15 minutos de un punto a otro.
La nueva pista tiene manchas de obreros que la mantienen. Y viajar por la Panamericana es el paso obligado de todos los peruanos. Antes viajar era un placer. Recuerdo que mi madre me contaba... me ponían mi mejor ropa y un gran listón de seda blanca en la cabeza, mi padre de terno, mi abuela muy elegante a la moda con sombrero, para esperar a sus hijos que ya vivian en Lima.
Y mi mama se vino en tren a trabajar en la Empresas Eléctricas Asociadas. Allí ella era la Representante de las mujeres trabajadoras. Las mujeres no trabajaban . Leían periódicos y criaban a los hijos. Lavaban, planchaban la ropa, remendaban las medias y cocinaban...Todo el día.
Los maridos no dejaban que las esposas trabajaran, porque decian que las mujeres se corrompen con otros hombres y de pronto se pueden enamorar y se largan de la casa... abandonándolos.
La mujer debe estar en casa, decian los corruptos limeños, cuando ellos les sacaban "la vuelta" a todas las esposas y tenían hijos regados por todo el distrito. Allí ella era muy hermosa, muy elegante y atendia en la oficina. Allí conoció al Comandante Mariátegui que fue a pagar un recibo de luz, y a renglón seguido, le compró una casa a mi mamá y le hizo 4 hijos al hilo.
Llegué de noche a Lima, No estaba mi familia, asi que aproveche para pegarme una ducha, y descansar hasta mañana.
Mi equipaje compuesto de 13 piezas, entre un sofa cama, ropero, libros, ropa, mesas, sillas. Lo peor es que no sé, en donde las voy a poner, porque una sala-comedor-dormitorio entrará en un solo dormitorio. Estoy apenado porque regalé como siempre muebles y mi computadora.
Y también estoy apenado porque dejé a muy buenos amigos y a muchos enemigos. Los amigos me extrañarán y los enemigos dirán me libre de este imbécil... pero a mí me tiene sin importarme NADA.
Dejé también mis macetas con plantas en desarrollo, por segunda vez. Ahora sí creo que ya no regresaré a vivir a Trujillo, porque ya me siento cansado y quiero pasar mis últimos años con mi familia.
Este sábado mi hermano Leandro, ha organziado una misa para 32 deudos de la familia. Empezando por mis abuelos maternos, sus hijos, esposas, sobrinos y nietos que dejaron este mundo, con tal motivo, el sábado nos reuniresmos 5 o 6 familias que se unieron con la de nosotros y que los que viven, consumiran una cena apetitosa preparada por nostros. Lodoiska y Rosa prepararán el arroz con pato.
Leandro hará los frejoles y adornaré una ensalada tropical. Me estoy encontrando con mis amigos tan viejos como yo, pero llenos de ilusiones y de recuerdos. Y estoy trabajando en mi alma mater, la Biblioteca Nacional, por un tiempo corto.
Dos dias he estado tomando y deleitándome con documentos incunables, del siglo 16, peruanos que están en la bóveda de la Biblioteca, y que contienen una serie de libros, folletos, bandos que cada uno cuesta 100 mil dólares.
Hoy encontramos dos interesantes, Uno que prohibe el uso de la chicha de jora de maiz entre la población indígena. Imaginense en el siglo 16 prohobirle a los nativos que tomen la chicha que fue una bebida sagrada y ancestral.
Y otra crónica editada por Del Canto, que cuenta que una sierva profesa con 12 años de permanencia, se puso a cargar unos sacos de trigo junto con otras profesoras, y sientió que algo se le rompió de la piel, y se le descolgó su sexo. Fue un escándalo, porque al gritar como si estuvira pariendo, las otras monjas la desvistieron y se dieron una agradable sorpresa masculina.
Le contaron a la superiora, que siempre está atenta con estos acontecimientos y después de pensarlo mucho... llamó a su padre, quien se sientio muy contento por tener un hijo varón, y un heredero, porque esa supuesta hija era la única, por eso la internó en un monasterio.
Esto sucedió en 1674 en lima limón. En fin, por ahora los dejo, pero espero volver pronto con una sabrosa crónica, o contarles nuevos hallazgos de mi apasionante trabajo.
Muchos abrazos y besos a mis amigos y enemigos de Trujillo…
Atentamente,
EL Marqués de Calatayud
Jorge Mariátegui
EL Marqués de Calatayud
Jorge Mariátegui


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