SE VIENE EL OUTSIDER
Cualquiera podría decir que un gringo simpático como PPK se la llevaba fácil en un país de cholos pocos dados a repensar las competencias de sus futuros gobernantes. Pero por alguna razón no subía, y los “encuestólogos” sostenían (y hay que creerles) que nuestra población no pasaba las criolladas de un gringo visitando los cerros. Pues han debido de “tocarle la trompeta” para subir unos puntitos en las encuestas, y animar a los legionarios del manipuleo la posiblidad de que PPK se despunte y pase a segunda vuelta junto a Toledo, y haga más simpática esta elección en ciernes.
Porque no habrá sido su deslucida intervención y sobrías propuestas en el debate organizada por El Comercio lo que le ha dado nuevos bríos en la campaña. ¿O sí?
Un cholo versus un gringo, qué mejor pastel para las encuestas.


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