DOS ENFOQUES, UN SOLO PROPÓSITO
Por Werner Velásquez
Con referencia a las elecciones pasadas, percibo que las presentes elecciones presidenciales y congresales del 2011 han generado muchas expectativas –más allá de lo acostumbrado- en el ciudadano de a pie. Comparando antecedentes, veamos por qué.En el 2006
Primero: El efecto Ollanta Humala, el mismo demonio en vida para los conservadores de billetera ancha –bueno, creo que tenían razones suficientes para preocuparse- si es que, en plazas y calles ofrecía NO al TLC con los EEUU, convocar una asamblea constituyente para fundar la segunda república, revisar los convenios de estabilidad tributaria, auditar los procesos de privatización. Y sin lugar a duda la gota que rebalsó el vaso fue la descalificación a la clase política, a la que llegó tildar de “inmoral” y “frívola”, porque “ha llevado el Perú al colapso”, y a que sus recursos naturales “estén comprometidos con el capital extranjero”; razones más que suficientes para que un impresentable como Fernando Rospiglosi nos someta como “colonia norteamericana”, y nos ponga al nivel de “republica bananera” al pedir que EEUU de cualquier modo impida un eventual triunfo del candidato nacionalista.
Segundo: Lourdes Flores “la candidata de los de billetera ancha” (bueno, no se qué tan cierto sea eso. En fin). Lourdes sin lugar a duda era la mejor candidata, la “menos mala” como se dice en nuestro país; con un buen equipo de gobierno, buenas propuestas, la candidata daba la impresión de que es chamba. Pero -siempre hay un pero- las condiciones electorales para ella no eran las más adecuadas, la tenia bien difícil, por los adversarios que tenía en frente. Y de hecho le costó una nueva derrota.
Tercero: Alan García, el iluminado, el redentor de los pobres y excluidos; el necesario “mal menor” para muchos (¿acaso hay el mal menor o mal mayor?). Bueno, comparado con Ollanta Humala (el del discurso radical) todo mal, se veía inmaculado. Alan García, qué duda cabe, es un político cuajado, forjado en la escuela de los 80`se, de aquellos tiempos difíciles y de mucha inestabilidad económica y política en toda la región sudamericana y en gran parte del mundo. Y de hecho, que con toda esa experiencia, hizo bien la tarea al sacarse uno a uno a los competidores y adversarios en carrera. A como de lugar, con las reglas de la calle, cual chico de barrio: “son tus tripas o son mis tripas”, cual Espartano, tal era su consiga .Y de hecho que tuvo su recompensa, y fue el triunfo electoral del 2006.
Cuarto: Martha Chávez, la que se inmoló por el fujimorismo. Quedan cuentas por saldar de esta agrupación política con la sociedad; excepto para los que “no importa que robe, pero que haga obras”, o el “fin justifica los medios”.
En el 2011
En principio creo que por estas fechas es muy prematuro hablar de triunfos y derrotas, pues el endiablado encanto de las encuestas no son infalibes –¡por Dios!-, y el peruano en materia electoral es un tipo impredecible.
Primero: Hay que celebrar que son dos décadas que tenemos continuidad democrática, y eso dice mucho de la madurez política de nuestros ciudadanos y de cómo va consolidándose como forma de gobierno nuestra aun débil e incipiente Democracia.
Segundo: Lourdes Flores “la candidata de los de billetera ancha” (bueno, no se qué tan cierto sea eso. En fin). Lourdes sin lugar a duda era la mejor candidata, la “menos mala” como se dice en nuestro país; con un buen equipo de gobierno, buenas propuestas, la candidata daba la impresión de que es chamba. Pero -siempre hay un pero- las condiciones electorales para ella no eran las más adecuadas, la tenia bien difícil, por los adversarios que tenía en frente. Y de hecho le costó una nueva derrota.
Tercero: Alan García, el iluminado, el redentor de los pobres y excluidos; el necesario “mal menor” para muchos (¿acaso hay el mal menor o mal mayor?). Bueno, comparado con Ollanta Humala (el del discurso radical) todo mal, se veía inmaculado. Alan García, qué duda cabe, es un político cuajado, forjado en la escuela de los 80`se, de aquellos tiempos difíciles y de mucha inestabilidad económica y política en toda la región sudamericana y en gran parte del mundo. Y de hecho, que con toda esa experiencia, hizo bien la tarea al sacarse uno a uno a los competidores y adversarios en carrera. A como de lugar, con las reglas de la calle, cual chico de barrio: “son tus tripas o son mis tripas”, cual Espartano, tal era su consiga .Y de hecho que tuvo su recompensa, y fue el triunfo electoral del 2006.
Cuarto: Martha Chávez, la que se inmoló por el fujimorismo. Quedan cuentas por saldar de esta agrupación política con la sociedad; excepto para los que “no importa que robe, pero que haga obras”, o el “fin justifica los medios”.
En el 2011
En principio creo que por estas fechas es muy prematuro hablar de triunfos y derrotas, pues el endiablado encanto de las encuestas no son infalibes –¡por Dios!-, y el peruano en materia electoral es un tipo impredecible.
Primero: Hay que celebrar que son dos décadas que tenemos continuidad democrática, y eso dice mucho de la madurez política de nuestros ciudadanos y de cómo va consolidándose como forma de gobierno nuestra aun débil e incipiente Democracia.
Segundo: Al parecer se está dando la apertura a una nueva clase política, está emergiendo sangre reformista por los predios de los viejos y nuevos partidos políticos; ya poco peso tienen los llamados “dedos del lector” donde la cúpula y su caudillo escogían a sus candidatos, claro según sus intereses. Prueba de ello es la actual situación del octogenario partido aprista, del cual su máximo y legítimo representante en vida (Alejandro Villanueva) ha pedido reformas progresivas para el partido. Y lo mismo está pasando por predios de los pepecistas y acciopopulistas.
Tercero: Que gusto me da ver a Profesionales de primerísimo nivel encabezando los Equipos de Plan de Gobierno de los distintos Partidos Politicos, hoy convertidos en Alianzas Electorales en contienda; que con las omisiones involuntarias del caso los voy a mencionar: Pablo Secada (Alianza Para el Gran Cambio), Elmer Cuba (Solidaridad Nacional), Félix Giménez (Gana Perú), Luis Thais ( Perú Posible), Jaime Joshiyama (fuerza 2011), salvo este último, los antes mencionados no son conocidos en el escenario político del país. Y con justa razón, ellos no son políticos, son técnicos y nuestro país necesita de más técnicos y de menos políticos (nueva clase política). Políticos que entiendan que su contrapeso en el Gobierno son los técnicos, y que la única forma de generar crecimiento y desarrollo para el país es mejorando nuestra competitividad; con mejor infraestructura y equipamiento público, educación de calidad, mayor cobertura en salud, invertir en ciencia y tecnología, y eliminando desde sus raíces la corrupción; entre otras prioridades.
A tener en cuenta por tanto: Tenemos una inmensa oportunidad de seguir en el sendero del desarrollo… no defraudemos las expectativas y la confianza de nuestros electores.



Comentarios
Ahora con relación a los técnicos que apoyan a los candidatos, en efecto Yoshiyama fue el único que tuvo o tento un cargo político a través de las urnas, pues los demás no han tenido dicha participación, pero si han sido parte de algún gibierno como es el caso de Luis Thais, quien en el gobienro toleditsa fue presidente del consejo nacional de descentralización y él, ya indicaba- claro cuando dejó el cargo- cuáles eran los problemas para que no haya descentralización en el país...La contienda electorera recién empieza, y los medios de comunicación de todo tipo se juegan un papel importante, por lo que comentariso y análisis como estos deben seguir difundiéndose, al final para ser un Estado Moderno en el siglo XXI, se hace necesario tener electores modernos; sino ni modo, a llorara al rincón sin que nadie nos vea, para no sentirnos culpables...allá ellos.